POR SOR NORMA PIMENTEL, M.J. | 26 de marzo de 2017
Lecturas
English Reflection

En todo el mundo, muchos están luchando con la forma de responder a los refugiados que llegan dentro de sus fronteras.

Diariamente, veo el sufrimiento de las familias inmigrantes que huyen de la violencia y la pobreza.

Al igual que el hombre nacido ciego en el Evangelio de Juan, estas personas nacieron en dificultades económicas y sociales que no eligieron.  Al igual que el ciego, buscan una vida mejor en la que puedan alimentar a sus familias y vivir sin temor ni discriminación.

Aunque muchas personas y organizaciones buscan brindar atención humanitaria al extraño entre nosotros, los refugiados están a menudo en peligro de no recibir la protección y dignidad humana que merecen como hijos y hijas de Dios.

Los zapatos de Fernando, niño guatemalteco de cuatro años. Él y su madre fueron servidos por Caridades Católicas del Valle del Río Grande después de llegar McAllen, Texas. Foto cortesía de Verónica Cárdenas y parte de “Traveling Soles,” una serie de imágenes diseñadas para explicar la historia de los inmigrantes que llegan a Estados Unidos.

En la lectura del Evangelio de hoy, los fariseos critican a Jesús por trabajar el día santo, mientras que ellos ignoran el sufrimiento profundo del hombre ciego y el milagro de sanación de Jesús.

Por lo tanto, podemos preguntarnos: ¿Quién es realmente ciego? ¿Es el hombre que no pudo ver desde su nacimiento o los líderes y los poderosos que no tienen visión, ni compasión?

En la tradición espiritual de San Ignacio de Loyola, ruega por la gracia de la vista divina – la vista que le permitiría ser testigo y sentir empatía con aquellos que experimentan desigualdades.

Que su obra caritativa esta temporada cuaresmal incluya abogar por los más necesitados de misericordia y sanación.  Invoca a los líderes de tu ciudad, estado y nación.  Pídales “ver” la injusticia de las leyes que causan o perpetúan el sufrimiento.

 Que la gracia de Dios sea visible a través de ustedes mientras se levantan en apoyo de los más vulnerables entre nosotros. 

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